En un acuerdo anunciado en abril, pero que comenzará a funcionar en breve, la ONG trasladará sus herramientas interactivas geoespaciales, a los servicios en la nube de Azure y, lo que es más importante, colaborará con ingenieros de Microsoft para crear softwares más potentes, que procesen grandes volúmenes de datos y generen resultados rápidamente. Microsoft proporcionará a The Nature Conservancy una donación de tres años de espacio en la nube y la asistencia de sus expertos. Esri, una empresa de software de mapeo GIS, también será parte de la alianza.

Rob Bernard, el principal estratega del Medio Ambiente de Microsoft, explicó que el objetivo principal de esta colaboración es crear herramientas de mapeo, que ayuden a diseñar políticas y tomar decisiones adecuadas, en el ámbito de la conservación. Esto puede incluir el aprendizaje automático para construir mapas de mayor resolución, que muestren detalles de la cubierta terrestre, como tipos de árboles y lugares de drenaje de aguas pluviales, o el uso de software de reconocimiento facial, para identificar y rastrear animales específicos de poblaciones amenazadas.